A un año del inicio de la Operación Sindoor, las Fuerzas Armadas de la India impulsan cambios y modernizaciones

En el marco del primer aniversario de la Operación Sindoor, conflicto militar que involucró directamente a la India y Pakistán en una contienda con bombardeos y ataques aéreos, las Fuerzas Armadas de la India continúan impulsando cambios estructurales y programas de modernización vinculados al conflicto con Pakistán, en un contexto marcado por el fortalecimiento de sus capacidades de disuasión, defensa aérea y proyección estratégica.

La evolución del escenario regional llevó a Nueva Delhi a acelerar adquisiciones militares, desarrollar nuevos sistemas de armas y profundizar la integración operativa entre las distintas ramas de sus fuerzas armadas.

En un mensaje difundido por el primer ministro de la India, Narendra Modi recordó el aniversario de la operación militar señalando que “nuestras fuerzas armadas mostraron un coraje, precisión y determinación sin igual durante la Operación Sindoor”.

Asimismo, sostuvo que la operación constituyó “una respuesta firme de India contra el terrorismo” y remarcó que el conflicto puso de manifiesto “el profesionalismo, la preparación y la fuerza coordinada” de las Fuerzas Armadas del país.

El mandatario también afirmó que la operación evidenció “la creciente cohesión entre nuestras fuerzas” y destacó la importancia de la autosuficiencia en el sector de la defensa para la seguridad nacional india. En esa misma línea, aseguró que, un año después del inicio del conflicto, India mantiene “una determinación firme para derrotar al terrorismo y destruir su ecosistema facilitador”.

¿Cómo estalló el conflicto?

El enfrentamiento entre India y Pakistán registrado entre el 7 y el 10 de mayo de 2025 representó el episodio de combate aéreo más importante entre ambos países en décadas. La escalada comenzó luego de que India lanzara ataques contra supuestos campamentos terroristas en territorio pakistaní, como represalia por un atentado ocurrido el 22 de abril en la región de Cachemira administrada por India, donde murieron al menos 26 turistas.

El episodio tuvo antecedentes directos en la crisis de 2019, cuando un atentado terrorista provocó la muerte de más de 40 policías indios en Cachemira. En respuesta, India ejecutó ataques aéreos con cazas Mirage 2000 armados con bombas guiadas Spice 2000, mientras que Pakistán respondió posteriormente con la denominada operación “Respuesta Rápida”, una ofensiva aérea que involucró cazas Mirage-VPA, JF-17 y F-16 equipados con armamento guiado de precisión y misiles aire-aire AIM-120C.

Durante aquella operación, Pakistán buscó demostrar capacidades de ataque coordinado empleando bombas planeadoras H-4 SOW, kits de extensión de alcance REK y sistemas de guiado avanzados.

Posteriormente, se produjo un combate aéreo en el cual fue derribado un MiG-21bis de la Fuerza Aérea India (IAF), mientras que también ocurrió el derribo accidental de un helicóptero Mi-17 indio por fuego amigo.

Las lecciones derivadas de esos enfrentamientos impulsaron importantes programas de modernización militar en ambos países. Pakistán avanzó en la incorporación de cazas J-10C y nuevas versiones del JF-17 equipadas con misiles PL-15, además de sistemas de defensa aérea, capacidades de guerra electrónica y vehículos aéreos no tripulados (UAV) de media y gran altitud. Por su parte, India reforzó su estructura defensiva mediante la incorporación de cazas Dassault Rafale, misiles Meteor y SCALP, junto con sistemas antiaéreos S-400 Triumf, Spyder y Akash.

Mejoras que ha impulsado la India

Sistemas de misiles

En enero de 2026, distintos reportes locales indicaron que India habría realizado el lanzamiento de un misil balístico K-4 desde el submarino nuclear INS Arighaat, perteneciente a la clase Arihant. Según los informes, la prueba habría sido supervisada por el Comando de Fuerzas Estratégicas y se desarrolló en la Bahía de Bengala, permitiendo evaluar el desempeño del misil de combustible sólido con un alcance estimado de 3.500 kilómetros y capacidad para portar una carga nuclear de hasta dos toneladas.

Ese mismo mes también trascendió que la Organización de Investigación y Desarrollo de Defensa de la India (DRDO) comenzó a trabajar en el desarrollo preliminar de interceptores diseñados para enfrentar amenazas hipersónicas, vehículos con múltiples ojivas independientes (MIRV) y misiles de crucero. Los sistemas, identificados como “AD-AH” y “AD-AM”, formarían parte de la futura Fase III del Programa de Defensa Antimisiles Balísticos (BMD) de India.

En paralelo, durante el desfile militar por el 77° Día de la República realizado en Nueva Delhi, las Fuerzas Armadas indias presentaron públicamente el nuevo misil hipersónico antibuque de largo alcance LR-AShM. El sistema, desarrollado por la DRDO, fue exhibido sobre un vehículo lanzador TEL 12×12 y tendría un alcance estimado de hasta 1.500 kilómetros, superando ampliamente las capacidades atribuidas a los actuales misiles BrahMos utilizados por India.

Fuerza Aérea

La modernización de la Fuerza Aérea India también registró avances durante febrero de 2026, cuando el Ministerio de Defensa aprobó la denominada Aceptación de Necesidad (AoN) para avanzar en la adquisición de 114 nuevos cazas Dassault Rafale franceses. La medida se integró en un paquete más amplio de compras militares que incluyó nuevos misiles y satélites AS-HAPS, con el objetivo de incrementar el número de escuadrones operativos disponibles y fortalecer las capacidades de vigilancia y combate.

Un razgo importante a destacar de la Fuerza Aérea de la India, es que no se están limitando únicamente a la adquisición de una mayor cantidad de sistemas militares, sino que están adecuando infraestructura civil, para que, en caso de emergencia y de necesitarlo, también pueda ser utilizados como infraestructura militar.

Especialmente nos referimos a los cazas Mirage 2000, SEPECAT Jaguar y Sukhoi Su-30MKI,  que llevaron a cabo una serie de ejercicios de aterrizaje y despegues de emergencia durante el pasado mes de abril, sobre la autopista Purvanchal Expressway, en el estado de Utter Pradesh. Este Estado está ubicado en el norte de la India, lindando con Nepal y a tan solo 270 kilómetros de la frontera con Pakistán.

Defensas Antiaéreas

En marzo, India confirmó además la compra de nuevos sistemas antiaéreos Tunguska a Rusia para reforzar su defensa aérea de corto alcance. El acuerdo, firmado junto a la empresa estatal rusa Rosoboronexport, demandará una inversión cercana a los 47 millones de dólares y apunta a mejorar las capacidades de defensa multicapa frente a amenazas aéreas como drones, aeronaves y misiles de crucero.

En una comunicación oficial, el Ministerio de Defensa indio sostuvo que “estos misiles de última generación mejorarán las capacidades de defensa aérea multicapa de la India contra amenazas aéreas, incluyendo aeronaves, drones y misiles de crucero”. El gobierno también indicó que el acuerdo “fortalecerá aún más la asociación estratégica de defensa entre India y Rusia”, en un contexto donde Nueva Delhi continúa diversificando proveedores sin abandonar sus tradicionales vínculos militares con Moscú.

Pocos días después, el Consejo de Adquisiciones de Defensa (DAC) presidido por el ministro Rajnath Singh aprobó la adquisición de nuevos sistemas S-400 adicionales para la Fuerza Aérea India. La compra se integró dentro de un paquete de modernización valorado en aproximadamente 25.000 millones de dólares, incluyendo además aviones de transporte, drones y la revisión de motores para los cazas Su-30.

Finalmente, hacia fines de abril, India recibió desde Rusia el cuarto escuadrón de sistemas S-400 correspondiente al acuerdo firmado en 2018. De acuerdo con fuentes oficiales, el sistema será desplegado en el sector de Rajasthan con el objetivo de reforzar la defensa antimisil frente a posibles amenazas provenientes de Pakistán, consolidando así uno de los principales ejes de modernización militar impulsados por Nueva Delhi tras la Operación Sindoor.

Planes a futuro de la India

A modo de ir concluyendo con este análisis, vale la pena mencionar otras cuestiones que son a futuro o que al menos el gobierno de la India está considerando. Por ejemplo, acatualmente la India no cuenta con cazas furtivos de quinta generación, por lo que están analizando qué tipo y modelos adquirir. La apuestaque suena más fuerte es el Su-57E de Rusia, ya que los indios operan sistemas rusos (no por nada tienen al Su-30MKI como columna vertebral de su Fuerza Aérea y hasta el año pasado tenían en servicio históricos Mig-21).

Sin embargo, y como ha quedado reflejado en la historia militar india, este país no ve con malos ojos el hecho de adquirir sistemas de armas de diferentes proveedores. Situación que dificulta la logística e implica un mayor consumo de recursos para poder integrar todos estos sistemas. Por esta razón, tampoco está totalmente descartado el F-35 de los EE.UU.

Por último, y pensando ya en el largo plazo, el gobierno indio también está considerando los proyectos europeos para el diseño, desarrollo y producción de los futuros cazas de sexta generación, tanto el GCAP (integrado por Reino Unido, Japón e Italia) y el FCAS (compuesto por Alemania, Francia y España). Aunque hasta el momento, no hay ningún pronunciamiento oficial sobre el asunto.

Fuente: zona-militar.

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