Fuera del cuerpo nuestra memoria falla
Una nueva investigación del Instituto Karolinska y la Universidad de Umeå demuestra por primera vez que existe una estrecha relación entre la percepción del cuerpo y la capacidad de recordar. Para que nosotros seamos capaces de almacenar nuevos recuerdos de nuestras vidas, necesitamos sentir que estamos en nuestro propio cuerpo. Según los investigadores, los resultados podrían ser de gran importancia en la comprensión de los problemas de memoria que a menudo exhiben los pacientes psiquiátricos.
“Es evidente que la gente que ha sufrido trastornos psiquiátricos, en las que se sentían que no estaban en su propio cuerpo, tienen recuerdos fragmentarios de lo que realmente ocurrió”, comenta Loretxu Bergouignan, autor principal del estudio actual. “Queríamos ver cómo esto se manifiesta en sujetos sanos.”
El estudio, que se publica en Proceedings of the National Academy of Sciences, ha participado un total de 84 estudiantes sometidos a cuatro sesiones de preguntas orales. Para hacer estas sesiones más memorables el actor Peter Bergared hizo de examinador, asumiendo el papel de un ficticio profesor muy excéntrico del Instituto Karolinska. Dos de los interrogatorios fueron percibidos desde una perspectiva en primera persona de sus propios cuerpos en la forma habitual, mientras que los participantes en las otras dos sesiones experimentaron una ilusión creada de estar fuera de su propio cuerpo. En ambos casos, los participantes llevaban gafas de realidad virtual y auriculares. Una semana más tarde, se sometieron a pruebas de memoria donde tenían que recordar los eventos y dar detalles sobre lo que había sucedido, en qué orden y lo que sentían, o tenían que tratar de recordar los acontecimientos mientras le tomaban imágenes del cerebro con resonancia magnética funcional (fMRI).
Luego resultó que los participantes recordaban el interrogatorio ‘fuera del cuerpo’ significativamente peor que aquellos que lo experimentaron desde la perspectiva normal “de su cuerpo”. Este fue el caso, a pesar de que ellos respondieron igualmente bien a las preguntas de cada situación y que también indicaron que lo experimentaron al mismo nivel de emoción. El escáner fMRI reveló además una importante diferencia en la actividad en una parte del lóbulo temporal -el hipocampo- que se sabe que es central en los recuerdos episódicos .
“Cuando trataron de recordar lo que sucedió durante los interrogatorios con experiencia fuera del cuerpo, la actividad del hipocampo fue eliminada, a diferencia de cuando recordaron en las otras situaciones”, señala el profesor Henrik Ehrsson, líder del grupo de investigación detrás del estudio. “Sin embargo, podíamos ver la actividad en la corteza del lóbulo frontal, así que estábamos realmente haciendo un esfuerzo por recordar.”
La interpretación de los investigadores de estos resultados es que existe una estrecha relación entre la experiencia corporal y la memoria. Nuestro cerebro crea constantemente la experiencia del propio cuerpo en el espacio mediante la combinación de información de múltiples sentidos: vista, oído, tacto y unos cuantos más. Cuando se crea un recuerdo, es tarea del hipocampo ligar toda la información que se haya en la corteza cerebral en una memoria unificada para su posterior almacenamiento a largo plazo. Durante la experiencia de estar fuera del cuerpo, este proceso de almacenamiento de memoria se altera, con lo cual el cerebro crea en su lugar recuerdos fragmentarios .
“Creemos que este nuevo conocimiento puede ser importante para futuras investigaciones sobre los trastornos de la memoria en una serie de trastornos psiquiátricos, como el trastorno por estrés post-traumático, el trastorno límite de la personalidad y en ciertas psicosis donde los pacientes tienen experiencias disociativas”, señala Loretxu Bergouignan.







