Acer Swift X es otro claro ejemplo que deja patente que AMD y sus Ryzen por fin son una alternativa real a los hasta ahora casi únicos reyes, los Intel Core, que generación tras generación acababan copando la mayoría de alternativas del mercado.

Este ultraportátil es un equipo que tiene un peso de solo 1,39 kg y una pantalla IPS de 14 pulgadas de resolución FullHD. Está acabado en un chasis metálico y una tapa que da color al equipo y también a la parte superior del teclado. Está disponible en colores rosa, dorado o gris.

Lo que más destaca de este equipo es que podrá adquirirse además de con un procesador Ryzen 5000 de arquitectura Zen 3 con una GPU dedicada adicional NVIDIA GeForce RTX 3050 Ti.