Astrofotografía: ¿cómo toman las deslumbrantes imágenes del Sistema Solar?
La astrofotografía ha mejorado enormemente en los últimos años. Incluso los aficionados pueden ahora tomar fantásticas imágenes de nebulosas que están a miles de años luz de distancia.
Pero en los últimos años, ha sido el vecindario local el que más a menudo nos ha sorprendido: nuestra extraordinaria esquina en el Universo.
Desde las montañas heladas en el borde del Sistema Solar, a las llamaradas solares más grandes que la Tierra, parece que donde miremos, nos espera una sorpresa.
Visiones impresionantes como éstas, apenas un puñado de las que hemos encontrado en nuestro propio patio trasero.


¿En ésta no ves nada? Pues ese puntito es la Tierra, a 6.000 millones de kilómetros, donde estaba la sonda Voyager en 1990. La franja pálida es un rayo de luz dispersada.

Elevándose a más de mil millas por encima de las nubes polares de Saturno, estas auroras son similares a las de la Tierra. Las partículas cargadas se dirigen a los polos y producen el color al interactuar con la atmósfera.

En 2016, Hubble registró chorros de agua en erupción en la superficie de la luna Encélado de Saturno. Encélado tiene un suelo marino extenso y es uno de los candidatos más prometedores para la vida en otro lugar del Sistema Solar.
Herramientas para la obra
Tanto la tecnología de las cámaras como nuestra capacidad de ponerlas en nuevos lugares son indispensables para la recopilación de estas imágenes increíbles.
Ya no nos sorprende tanto ver la imagen de la Tierra como un globo frágil azul y blanco flotando en el espacio.
Pero no fue sino hasta que se realizaron las misiones de Apollo en los años 60 que la humanidad vio por primera vez una foto completa del planeta que habitaba.
Fueron los astronautas de Apollo 8 los que capturaron ésta -quizás la más famosa-: la ‘salida de la Tierra’ tomada desde cerca de la superficie de otro cuerpo celestial, la Luna.
Solíamos pensar que Plutón era un mundo frío, oscuro y aburrido. Pero en 2016, la sonda New Horizons nos mostró que estábamos equivocados.
Esta sonda y otras parecidas nos han permitido vislumbrar los lugares más lejanos del Sistema Solar por primera vez.
Y lo que vimos nos dejó sin aliento.
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New Horizons nos mostró que Plutón es un mundo fascinante de montañas y valles helados, y que su atmósfera es azul como el de la Tierra.
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Más claro
Posiblemente más que cualquier otro telescópico de la historia reciente, el Hubble ha transformado nuestra comprensión de nuestro sitio en el Universo.
Con él, los astrónomos capturaron el Hubble Deep Field o Campo Profundo de Hubble (HDF, por sus siglas en inglés).
Esta icónica imagen reveló que el espacio profundo está repleto de galaxias.
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Hubble también ha captado imágenes dentro de los confines de nuestro Sistema Solar.
En enero de 2016, nos mostró una imagen en la que por primera vez vimos un cometa en proceso de desmoronarse.
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Más inteligente
La sonda de NASA Curiosity reveló la superficie de Marte como nunca antes.
Gracias a ello, los científicos han podido evaluar el chance de que haya agua líquida -y hasta vida- en la superficie marciana.
Pero Curiosity no sólo ha enviado fotografías impresionantes de la geografía del Planeta Rojo.
¿Cómo puede el Telescopio Espacial Hubble mirar atrás en el tiempo?
El Telescopio Espacial Hubble puede mirar atrás en el tiempo, y se preguntan cómo es posible esto.
Aquí hay algo que nos lleva a pensar. Cuando oyes un avión, ¿alguna vez tienes problemas en encontrarlo en el cielo? Si miras desde donde parecía provenir el sonido, el avión ya no está ahí. Eso es porque demora tiempo para que las ondas sonoras te alcancen, y cuando lo hacen, el avión ya se ha desplazado.
De modo que, en cierto sentido, estás “oyendo el pasado” porque el sonido que oyes es el sonido del avión desde hace varios segundos, y no el sonido del avión en este momento. Cuando detectas al avión, en realidad lo estás viendo en la posición en que se encontraba hace una pequeña fracción de segundo, porque del mismo modo que las ondas sonoras demoran tiempo para viajar, también sucede esto con las ondas luminosas.
No hay nada que pueda viajar más rápido que la luz. Pero, a pesar de su gran velocidad, la luz igual necesita tiempo para llegar a cualquier parte, ya sea al otro lado de la habitación, a través de la porción de atmósfera debajo de un avión o a través de una gran parte del Universo.
Cuanto más lejos esté un objeto, tanto más tiempo demorará la luz para alcanzarnos. Cuando miras al otro lado de la habitación, puedes ver algo tal como se encontraba hace unas pocas mil millonésimas de segundo, y cuando miras la Luna, puedes ver la luz que la dejó hace poco más de un segundo. Si nuestra estrella, el Sol, repentinamente dejará de existir, ni siquiera nos daríamos cuenta por más de 8 minutos, ¡porque la última porción de luz que lo dejó demoraría ese tiempo para llegar a la Tierra! Pero no te preocupes. ¡Eso no va a suceder por otros 5 mil millones de años, más o menos!
¿Pero qué sucede con todas aquellas estrellas más distantes? Demora mucho más para que su luz nos alcance. Cuando miras las estrellas a la noche, estás viendo la luz que podría haber demorado 20 ó 30 o incluso varios cientos de años para alcanzar a tus ojos. Estás mirando atrás en el tiempo. Las distancias en el Universo son tan vastas que los científicos utilizan el término “año luz” para medirlas. Un año luz es la distancia que la luz recorre en un año; es decir, 10 billones de kilómetros. ¡Eso es un 1 seguido de 13 ceros!
El Telescopio Espacial Hubble puede ver objetos incluso más distantes de lo que pueden ver tus ojos. Cuando toma una fotografía de una galaxia que se encuentra a 100 millones de años luz de distancia, estamos viendo dicha galaxia tal como se veía hace 100 millones de años. En el momento en que esa luz partió de dicha galaxia, ¡los dinosaurios aún paseaban por la Tierra y los seres humanos no aparecerían por muchos millones de años!
Dado que las galaxias distantes se nos aparecen tal como eran hace millones o incluso miles de millones de años, podemos estudiar cómo las galaxias cambian con el tiempo. Al observar las galaxias distantes, podemos ver cómo se veían cuando el Universo era mucho más joven, cuando las galaxias se formaron inicialmente. A medida que observamos las galaxias más y más de cerca, podemos ver cómo cambian a medida que envejecen, tal como podemos ver cómo cambiamos los seres humanos con la edad si observamos los bebés, los niños, los adolescentes y los adultos.
Fuente: spaceplace, bbc.









