Astrónomos descifran una señal originada en un misterioso sistema estelar
Los astrónomos de la Universidad de Warwick en Inglaterra descifraron las señales recibidas desde el objeto cósmico conocido como NGTS-7 que para la mayoría de los telescopios era una sola estrella que emitía luces de bengala.
Al observar más se cerca notaron que cada 16.2 horas se oscurecía brevemente por lo que acercaron aun más el enfoque y descubrieron que en realidad se trata de dos estrellas y sobre una de ellas orbita otro objeto misterioso, que es justamente el que arroja esa sombra cada 16,2 horas, según publicación de la revista Live Science del 26 de junio.
La explicación ofrecida por los científicos al interpretar la complicada secuencia de señales es que se trata de una enana marrón orbitando una de las estrellas.
Para Hugh Osborn, un astrónomo del Laboratoire d’Astrophysique de Marsella en Francia, que no participó en la investigación es impresionante el descubrimiento realizado por sus colegas.
“Detectar este sistema es probablemente la parte más fácil”, dijo Osborn a Live Science. “Debido a que la estrella es tan pequeña y la enana marrón relativamente grande, la señal de tránsito es en realidad unas 10 veces mayor que la de [un exoplaneta típico que aparece en los estudios del cielo nocturno]”.
Fue midiendo cómo la luz se apagaba mientras la enana marrón pasaba entre su estrella anfitriona y la Tierra que llegaron a la conclusión; esto es lo que llaman un “tránsito” que es un breve eclipse parcial de la estrella por algo demasiado pequeño y tenue para ser visto directamente, incluso a través de un poderoso telescopio.
Osborn igualmente estableció símiles para explicar un poco más el comportamiento de las enanas marrones.
“La temperatura típica de la enana marrón está entre el agua tibia, que nos parecería negra, y una fogata, que brillaría débilmente roja”, dijo Osborn. “En el caso de [este sistema], la enana marrón está siendo calentada por la estrella que orbita, lo que significa que el lado del día del objeto sería de un rojo brillante y caliente. El lado nocturno sería más oscuro, pero algo de este calor sería absorbido por los vientos, calentándolo”.
Asimismo, pareciera que la relativamente diminuta enana marrón afecta a la estrella anfitriona.
Parece haber sido empujada a su apretada órbita por la gravedad de la otra estrella en el sistema.
Ahora está perfectamente sincronizada con su estrella anfitriona, con los dos objetos girando y orbitando de tal manera que un lado del planeta siempre se enfrenta a un lado de la estrella, como si estuvieran conectados por una cuerda.
Es interesante, dijo Osborn, “que la órbita de la enana marrón parece haber ‘girado’ la órbita de la estrella”, algo que no es común que haga un satélite.
Fuente: bles.








