Preparar un buen café es muy sencilo. Y ahora, con las cafeteras de cápsulas, aún más. Metes un pod, y listos. Pero no todo es perfecto. Las cafeteras de válvula o las francesas de presión son engorrosas de limpiar, y las de cápsulas y de filtros, afectan al medio ambiente. La solución se llama FinalPress, la cafetera portátil más pequeña del mundo, que se mete dentro del vaso.

Cada año se talan 1,5 millones de árboles para hacer filtros de papel para las cafeteras. Con las cápsulas de aluminio es aún peor, ya que es un material contaminante y puede permanecer activo más de 500 años.