HP Spectre X360

HPSpectreX360650_1200HP es de las compañías que más lleva insistiendo en el formato híbrido para sus ultrabooks. Hay en su catálogo muchos modelos con apellido X360.

El HP Spectre X360 no es solo un ultrabook convertible apetecible sobre el papel sino un modelo que cuenta con el apoyo explícito de Microsoft, que lo incluye en su línea Signature Edition pero más importante, ha supervisado parte del trabajo a nivel de hardware. El resultado estás a punto de descubrirlo en nuestro análisis completo del HP Spectre X360.

Iniciamos nuestro análisis del HP Spectre X360 con un repaso a fondo de todo lo que nos ofrece a nivel de diseño, especificaciones y funcionamiento

HP Spectre X360, principales características

Disponible con diferentes configuraciones, una de ellas con pantalla UHD que no se vende en todos los mercados, arrancamos nuestro análisis con la ficha técnica del HP Spectre X360 para que conozcas a los que nos enfrentamos:

HP Spectre X360
Pantalla 13.3” IPS (1080p) Táctil 10 puntos
Procesador Intel Core i5 / i7 hasta 2.4 Ghz
Memoria 4 / 8 GB (1600 Mhz)
Gráficos Intel HD 5500
Almacenamiento 128 GB SSD
Conectividad WiFi 802.11ac + BT 4.0
Batería 56 Wh (adaptador de corriente de 45 W)
Puertos 1 HDMI, 3 USB 3.0, 1 MiniDisplayPort, lector tarjetas SD
Cámaras FullHD Truevision
Otros Teclado retroiluminado
Dimensiones 325 x 218 x 16 milímetros
Peso 1,51 kg
Precio 1098 / 1299 euros

Como vamos a ir viendo a lo largo del análisis, este modelo de ultrabook de HP es bastante diferente en algunos aspectos a lo que la compañía acostumbra a ofrecer en el mercado. Empezando por el diseño, por el software añadido y en el lado negativo, por las pocas posibilidades de configuración. Un ejemplo: la memoria interna solo puede ser de 128 GB (SSD) en algunos mercados y la RAM va integrada y en las dos configuraciones disponibles solo permite 4 y 8 GB como máximo.

Pocos ultrabooks híbridos han tenido nunca un acabado así

La historia con los híbridos, salvo contadas excepciones, nos ha dejado modelos de ultrabooks donde el diseño o dimensiones físicas no eran algo de lo que presumir. Con este HP Spectre X360 no debes de temer que eso ocurra y hay que olvidarse desde el inicio de la idea de un equipo híbrido feo y hecho de cualquier manera.

El Spectre X360 HP es seguramente el mejor ultrabook híbrido en acabado y diseño de la compañía. Con bastante diferencia. Para empezar el cuerpo de todo el equipo es metálico, nacido a partir de una sola pieza de aluminio y donde destacamos los bordes redondeados que acompañan a las bisagras que permiten el giro de la pantalla. Ese simple detalle, muy agradable al tacto, no es aleatorio. Es la máxima del resto del diseño de este Spectre, exquisito.

Aunque en apariencia parece que el HP Spectre X360 acaba en cuña, el grosor es constante, de 15,9 mm, pero queda recortado en las esquinas delanteras para dar esa sensación al tiempo que se aprovecha el espacio ganado para colocar dos altavoces que complementan a los principales, situados en la parte trasera de la carcasa inferior.

Aquí no hay problema de potencia ni mucho menos de conectividad

En el diseño del Spectre X360 hay mención especial para los puertos. Aquí el fabricante no ha escatimado y aprovecha el grosor para dotar al comprador de un puerto HDMI, un miniDisplayPort, puerto de auriculares y tres puertos USB 3.0, uno de ellos en la lado izquierdo junto con un enorme ventilador del que ya hablaremos y la ranura para tarjetas microSD.

En los laterales no hay apenas espacio libre, y HP lo remata con la inclusión de los botones de encendido (lado izquierdo) y control de volumen y botón de inicio (lado derecho), todos salvo el de encendido con buen recorrido y acabado metálico en la buena línea del resto del equipo. Es además un equipo con Wifi ac y Bluetooth 4.0. en el que se incluye una tecla de función para activar rápidamente el modo avión. Curioso y práctico a la vez.

Salvo quien quiera Ethernet o salida VGA, el arsenal de puertos es de sobresaliente, destacando el puerto HDMI y los tres USB 3.0

La colocación del botón de encendido y de Inicio de Windows 8 en los laterales nos parece un error, pues donde nos resultan realmente prácticos es en la parte del teclado. En el caso del botón de encendido y apagado, no sobresale nada del perfil de lateral ni tiene textura diferente, por lo que para acertar con él hay que ir tanteando a ciegas por todo el lateral.

En el interior podemos escoger entre dos configuraciones: con Core i5 / 4 GB de memoria RAM y Core i7 / 8 GB. En ambos casos la memoria interna es de 128 GB SSD, el punto más flaco de la ficha técnica ya que nada más encender el equipo, ya hay 40 GB ocupados por el sistema. Si somos de tener mucho contenido multimedia será insuficiente al poco tiempo de estrenar el equipo. En otros territorios existe una configuración con Core i7 y 256 GB que sería más aconsejable.

Por lo demás, las posibilidades de configuración son solamente y exactamente estas dos, así que no hay posibilidad de ampliar la memoria RAM del modelo con Core i5 ni mejorar los 8 GB integrados del Core i7.

Ya con el equipo en funcionamiento llega lo mejor. El rendimiento general es espléndido para cualquier tarea que no implique la necesidad de una tarjeta gráfica dedicada, como podrían ser juegos. También la velocidad de lectura de la unidad SSD integrada es de gran nivel, por encima de los 500 MB/s, pero por el contrario, la de escritura está por debajo de lo esperado, y no alcanza en nuestras pruebas ni los 120 MB/s, muy lejos de la media que esperamos en un equipo como éste.

Las unidades SSD son una bendición para los portátiles pero mucho cuidado con la capacidad. En este Spectre X360 es solo de 128 GB

En general y salvo que uses el equipo para edición de video o grandes transferencias de datos, no notarás mucha diferencia en el día a día. En conjunto, este Spectre X360 impresiona por el tiempo de arranque, de recuperación y de apagado.

Una gran pantalla que puede girar con libertad

Aunque hay una versión con pantalla UltraHD, en la mayoría de mercados la elección única será el modelo con pantalla 1080p. Suficiente para las 13 pulgadas, una decisión que ayuda en ámbitos como la autonomía pero que en poco tiempo puede ser una opción minoritaria.

El panel es un IPS de bastante calidad. Se ve francamente bien, especialmente en lo que a brillo se refiere con más de 300 nits. Estamos por encima de la media en el segmento y eso se agradece en entornos muy luminosos, así como cuando reproducimos vídeo o vemos imágenes. Precisamente en el apartado multimedia este equipo de HP ofrece una experiencia positiva gracias al sonido de sus altavoces integrados, que van situados en la parte inferior del chasis y son bastante potentes.

El panel nos deja una muy buena reproducción del color y ángulo de visión bastante amplio. Este punto es importante en un equipo en el que la pantalla se puede abatir 360 grados mediante un sistema de bisagras cómodo, fiable y con pinta de robusto. Tenemos la opción de dejar la pantalla completamente encima del teclado, que se desactiva en ese momento, en forma de atril o como queramos, pues la pantalla queda perfectamente fijada donde decidamos.

En el modo “tablet” ni la dimensión de la pantalla ni el peso de 1.5 kg facilita que queramos estar tiempo jugando con el Spectre X360. Para mi queda como un formato anecdótico, pero aprecio mucho la pantalla táctil. En este modelo es de 10 puntos, muy precisa y genial complemento del trackpad. Para mi es muy cómodo llevar el dedo directamente a la pantalla, especialmente con Windows 8.

Sin sacrificios hay recompensa: excelente autonomía

El peso del HP Spectre X360 es por una inmensa batería de 56 Wh, se olvida cuando puedes completar una jornada de trabajo real, unas 9 horas, sin pensar en cargar el equipo

Con dicha bestia como batería, la autonomía es excelente, especialmente si pensamos en la gama de ultrabooks convertibles de los últimos años. HP promulga que su Spectre puede alcanzar las 12.5 horas de autonomía y casi las hemos logrado reproducir. En modo multimedia podemos superar fácilmente las 10 horas de vídeo con brillo al 50% y Wifi desactivado.

Si nos ceñimos a un uso más común y variado, con conectividad, brillo y aplicaciones más exigentes como el navegador con más de 10 pestañas abiertas, podemos esperar tranquilamente una jornada completa de trabajo fuera del cargador. Entre 8 y 9 horas reales de trabajo hemos medido en las sesiones intensivas a las que hemos sometido el equipo, viajes de por medio, en las 3 semanas que hemos estado analizando con detalle el producto.

Fuente: xataka.

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