Huawei P8
Huawei lo ha estado haciendo muy bien en los últimos años con su gama más alta y este año no se esperaba menos. El Huawei P8, que se deja por el camino su apellido Ascend, llega con un diseño muy trabajado, apostando por materiales de calidad como el aluminio y el cristal, una gran construcción y hardware renovado.
Características del Huawei P8
Comenzamos haciendo un repaso general al hardware del P8. El nuevo terminal estrella del catálogo de Huawei – con el permiso del gigante P8Max – aterriza en el mercado con una pantalla de 5.2 pulgadas de tamaño, unas dimensiones a las que ya nos hemos acostumbrado. Se trata de un panel LCD IPS con resolución FullHD y protegido por la tecnología Gorilla Glass 3.
En su interior, un año más, Huawei apuesta por un procesador de fabricación propia, el HiSilicon Kirin 930, un SoC de ocho núcleos que se reparten en cuatro Cortex A53E a 2GHz y otros cuatro A53 corriendo a 1.5GHz. Vuelve a jugársela con este componente, y la competencia no es poca con los Exynos de nueva generación y los Snapdragon 808 / 810 que monta esta generación de terminales.
Especificaciones del Huawei P8
- Pantalla IPS LCD FullHD (1920×1080) de 5.2 pulgadas con Gorilla Glass 3 – 424ppi
- Procesador HiSilicon Kirin 930 Octa (Quad Cortex A53E 2GHz + Quad Cortex A53 1.5GHz)
- Procesador Gráfico GPU Mali-T628 MP4
- Memoria RAM de 3GB y Memoria interna de 16GB + microSD hasta 128GB
- Cámara trasera: Sensor 13MP, dual flash, OIS, f/2.0
- Cámara frontal: sensor 8MP f/2.0
- Batería de 2680 mAh (no extraíble)
- Conectividad LTE
- Wifi 802.11 b/g/n, Bluetooth LE 4.1, sensor acelerómetro, proximidad, giroscopio
- A-GPS Glonass / MicroUSB 2.0, MHL 3.0, NFC
- Android 5.0 Lollipop con EMUI 3.1
- Medidas: 144,9 x 72,1 x 6,4mm
- Peso: 144 gramos
Junto con el Kirin llegan 3GB de RAM y 16GB de almacenamiento interno, aunque tenemos ranura para ampliar memoria con una microSD. Eso sí, esa ranura se comparte con el slot para una segunda SIM, así que tendremos que decidir si queremos DualSIM o más almacenamiento.
Pasando a la cámara, de la que hablaremos en detalle a continuación, tenemos un sensor trasero de 13MP acompañado de un procesador de imagen propio que Huawei ha bautizado como DSLR-Level Imagen Signal Processor. Además, con una apertura f/2.0, se le suma un nuevo sistema de estabilización de imagen OIS que en teoría debería repercutir positivamente sobre las imágenes nocturnas. Por su parte, la frontal monta un sensor de 8MP y todo ello aderezado con multitud de modos de cámara y efectos de disparo.
No falta la conectividad LTE y el resto de conexiones típicas de la gama alta. La batería tiene una capacidad de 2680mAh y no es extraíble debido a la construcción en bloque del terminal. Por último, el apartado de software llega con Android 5.0 Lollipop desde el momento de la compra, aunque personalizado al máximo con la última versión de la capa de Huawei: Emotion UI o EMUI 3.1.
Pantalla del P8: manteniendo el FullHD.
A diferencia de algunos fabricantes que han dado el salto a resoluciones superiores, tanto Huawei como otros (por ejemplo HTC en el M9 o Sony en el Xperia Z4 japonés) siguen manteniendo su apuesta por paneles FullHD.
Esta resolución de 1920 x 1080 píxeles en una diagonal de 5.2 pulgadas nos da un densidad de pantalla de de más de 400ppi. Se trata de un panel IPS LCD recubierto por la capa Gorilla Glass 3 (no la última) y en general nos da unos colores muy vivos y resultados nítidos.
En cuanto al brillo, en condiciones normales en interiores no tendremos ni un problema, será más que suficiente, sin embargo como la gran mayoría de modelos sufre cuando estamos bajo el Sol. En esos momentos necesitamos un plus de brillo, algo que no tenemos aunque Huawei ha incluido que, por software, se modifique el contraste cuando le da la luz directa, falseando los colores pero mejorando levemente la visibilidad. Esto se aprecia ante todo en los negros, que pierden toda la profundidad, y en colores vivos que se sobresaturan.
Los ángulos de visión si no inclinamos mucho el terminal son correctos, pero si lo miramos en ángulos extremos sí vemos como los colores clarean y los negros ya no son tan negros. Obviamente no miraremos el teléfono así de manera habitual, así que no podemos considerarlo un mal mayor.
Cámara.
Entramos en el apartado de cámara, un componente en el que el fabricante chino se detuvo bastante tiempo el día de la presentación, explicando parte por parte todas las novedades que se habían introducido y comparándose con los grandes pesos pesados actuales, como son el iPhone o el último Galaxy.
Huawei ha escogido a Sony como proveedor para el sensor de 13MP de la cámara trasera y además, le ha añadido un sensor de estabilización de imagen que, en principio, debería actuar en situaciones de baja iluminación para compensar el mal pulso y ayudar al sensor a recoger más luz sin añadir demasiado ruido.
Batería
De los 2500mAh del Huawei Ascend P7 pasamos a 2680mAh en el Huawei P8, un pequeño incremento de capacidad que no se traduce en un gran salto de autonomía. Debido a la construcción del teléfono, la batería no es accesible fácilmente sin desmontar todo el terminal, una corriente a la que cada vez se suman más fabricantes.
Con un uso mixto, los 2680mAh de batería nos proporcionan unas tres horas y media de pantalla, aunque podemos alargar un poquito más controlando el brillo, conexiones y apps en segundo plano o, al contrario, acabar antes con ella si hacemos un uso bastante intensivo.
Conclusiones del análisis del Huawei P8
Llegamos al final del análisis del Huawei P8, un smartphone que sigue madurando y este año se acerca todavía más a la actual gama premium del mercado, esa zona a la que sólo acceden algunas marcas.
El cuidado en los detalles da sus frutos. La construcción del P8 es fantástica, los materiales acertados y la sensación en mano muy buena, únicamente ensombrecida por lo resbaladizo que es en ocasiones. La cámara no es tan buena como esperábamos, pero cumple en la mayoría de situaciones con buena luz.
La pantalla merece mención por su calidad y no hay que olvidar el precio: 499€, una cantidad muy inferior a los más de 700€ que se piden por los actuales gama alta. La mejora es evidente, el P8 es un buen terminal y el camino que está siguiendo Huawei adecuado, pero necesita saltar al siguiente escalón, ser una verdadera alternativa a lo mejor del mercado, ser redondo en todos los aspectos.
Fuente: elandroidelibre.







