La desidia de Apple impulsa la creación de Hackintosh
La falta de renovación del catálogo de ordenadores de Apple enfurece a los usuarios más fieles.
El concepto Hackintosh -contracción de hack y Macintosh- es conocido como la creación particular de un ordenador clónico de Apple a partir de componentes compatibles para poder instalar el sistema operativo MacOS, original de los Macintosh. Sus orígenes se remontan muchos años atrás, pero su filosofía ha resurgido con fuerza últimamente, a la sobra de la ausencia de actualizaciones en la línea de ordenadores de Apple.
Y es que la sospecha de que Apple está dejando de lado el desarrollo de su línea de ordenadores, parece confirmarse con hechos como la ausencia de actualizaciones en los Mac Pro desde 2013, los Mac Mini desde 2014 o los iMac desde 2015. Más de un año en este mercado es toda una vida.
Y los rumores confirman que ya no hay un equipo de desarrollo dedicado exclusivamente a sistema operativo MacOS, no parece que estén trabajando en nuevos Mac Pro, Mac Mini o MacBook Air y la renovación de los iMac será leve. Flota en el ambiente la sensación de que en Apple cada vez manda mas el departamento de marketing y menos el de ingeniería -algo peligroso en una empresa cuyos productos están basados en la excelencia tecnológica-.
Así pues numerosos usuarios frustrados han decidido que si Apple no les da manzanas nuevas, pues van a cosecharlas ellos mismos. Y no es una cuestión de ahorro económico (que existe), es una cuestión de falta de oferta actualizada de Apple.
Los Hacintosh son más baratos y permiten actualizaciones de hardware más abiertas que los Apple originales. Puede que no cuenten con un diseño tan impecable como los modelos diseñados en Cupertino por el equipo de Ive, pero son clones compatibles con el universo Apple. Eso sí, su montaje y puesta a punto requiere de ciertas dosis de paciencia, tiempo y algún conocimiento técnico (para esto último existen numerosas webs con tutoriales).
De hecho, si se puede escoger adecuadamente los diversos elementos del equipo, un Hackintosh puede llegar a ser un 25% más potente y aproximadamente un 50% más económico que su equivalente oficial… si es que existiese. Porque como ya se ha comentado, el problema de Apple -pese a los comentarios alentadores de su CEO Tim Cook- es que no parece tener interés en renovar sus modelos.
Y ojo, si bien es cierto que los ordenadores apenas representan un pequeño porcentaje de su cuenta de beneficios -más del 60% pertenece al iPhone- no es menos cierto que no hay peor enemigo que un cliente insatisfecho. Si Apple no lo tiene en cuenta, corre el riesgo de perder a sus seguidores/prescriptores más valiosos. Algunos ya comparan esta situación de deriva, con un modelo de negocio sólido pero sin inspiración, con la que paso Apple en los 80, justo antes de estar a punto de desaparecer. Solo que está vez no está Steve Jobs para rescatarlos.
Fuente: clipset.








