Las células inmunes regulan las células madre sanguíneas

Investigadores de la Universidad de Berna han descubierto que, durante una infección viral, las células inmunes controlan a las células madre sanguíneas de la médula ósea y, por lo tanto, también las propias defensas del cuerpo. Los hallazgos podrían permitir nuevas formas de terapia, entre ellas las enfermedades de la médula ósea, como la leucemia.

Durante una infección viral, el cuerpo necesita diversos mecanismos de defensa, y entre otras cosas, en un corto período de tiempo deben producir un gran número de glóbulos blancos(leucocitos) en la médula ósea. Y esta tarea, en la médula ósea, le corresponde a las células madre sanguíneas. Aparte de leucocitos, también producen glóbulos rojos (eritrocitos) y plaquetas.

Las células madre sanguíneas (hemocitoblastos) se hallan en nichos especializados de la médula ósea, rodeadas por células nicho especializadas. Durante una infección, las células madre sanguíneas deben completar dos tareas: primero reconocer la necesidad de producir más células sanguíneas y, en segundo lugar, reconocer de qué tipo.

Ahora, por primera vez, los investigadores del Departamento de Oncología Médica de la Universidad y del Hospital de la Universidad de Berna, dirigido por el prof. Adrian Ochsenbein, han investigado cómo las células madre sanguíneas de la médula ósea son reguladas por las denominadas células T asesinas del sistema inmune durante una infección viral. De forma que este mecanismo de regulación, mediado por el sistema inmunitario, también juega un papel importante en otras enfermedades como la leucemia, estos hallazgos podrían conducir a nuevos enfoques terapéuticos. El estudio se ha publicado en el journal Cell Stem Cell.

Las células T asesinas desencadenan las defensas

Una de las funciones de las células T asesinas es “patrullar” por la sangre y eliminar las células infectadas por patógenos. Y otra es interactuar con las células madre sanguíneas de la médula ósea. Los oncólogos de Berna pudieron demostrar que las sustancias mensajeras secretadas por las células T asesinas modulaban las células nicho. A su vez, las células de nicho controlan la producción y la diferenciación de las células madre sanguíneas.

Este mecanismo es importante, a fin de luchar contra los agentes patógenos, como virus o bacterias. Sin embargo, las diversas formas de leucemia de la enfermedad de la médula ósea, son causadas, precisamente, ​​por una transformación maligna estas células madre sanguíneas. Lo que conduce a la producción de las llamadas células madre de la leucemia. En ambos casos los mecanismos son similares: el mecanismo “bueno” regula las células madre sanguínes sanas durante una infección, en el “malo” conduce a la multiplicación de las células madre de la leucemia y, consiguentemente, a una progresión de la leucemia .

Esta similitud ya ha sido investigada en un proyecto anterior por el mismo grupo de investigadores. «Esperamos que esto nos permita comprender mejor y saber luchar contra estas enfermedades infecciosas, así como contra las enfermedades de la médula ósea, como es la leucemia», señala Carsten Riether, del Departamento de Investigación Clínica de la Universidad de Berna y el de Oncología Médica del Hospital Universitario de Berna.

fuente:bitnavegante

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