La necesidad de hacer frente a amenazas en la superficie del mar y en puntos costeros llevó a la Armada española a introducir la capacidad de lanzamiento de misiles antibuque entre los cometidos prioritarios de los submarinos S-80 Plus, estando próxima la prueba de inmersión del S-81 “Isaac Peral”.
Su Sistema de Combate de los de los submarinos S-80 Plus incluye el equipamiento necesario -sistemas de control y gestión de la estadounidense Boeing- para operar con los misiles antibuque “Harpoon”, por lo cual la compra de la versión que se dispara en inmersión, el “Sub Harpoon” debería estar próxima, si no se ha materializado ya. La idea era incidir en la homogeneidad con un modelo de arma que ya se embarca en numerosos buques y opera también con los EF-18M del Ejército del Aire y del Espacio.
Hace unos meses conocimos la noticia de que la Armada había evaluado nuevos misiles antibuque y se había decidido por comprar el NSM (Naval Strike Missile) de la noruega Kongsberg Defense & Aerospace. Se ha previsto que sea el arma antibuque de las cinco fragatas F-110 ya en construcción y que también se incorpore a las fragatas F-100 en el proceso de modernización de media vida previsto para los próximos años.
Decisión lógica
Ahora, desde los órganos oficiales de la Armada se informa de que el misil NSM llegará también a los submarinos S-80 Plus, aunque no sabemos si a todos ellos o a los últimos que podrían incluir algunas mejoras en sus equipos y capacidades como lógica evolución ante un cada vez más rápido proceso de evolución tecnológica.
Ha sido la Revista General de Marina de la Armada, en un artículo sobre Defensa Antimisil del capitán de corbeta Juan Manuel de Santiago Collado, donde se apunta la capacidad de los futuros submarinos S-80 Plus de emplear el arma noruega. Los S-80 Plus navegarían con los misiles NSM estibados en su zona de proa, los lanzarían en inmersión aprovechando sus tubos lanzatorpedos de 533 milímetros y con ellos podrían neutralizar distintos tipos de unidades navales.









