Señales físicas de que te están mintiendo
Seguro que más de una vez has sospechado que te están mintiendo. Esto ocurre más seguido de lo que nos gustaría aceptar. El problema es que no siempre sabemos si esto es real o no y nos genera incertidumbre.
Por eso, en esta ocasión te queremos hablar sobre las señales físicas de que te están mintiendo. El cuerpo humano está diseñado para demostrar lo que realmente piensa. Debido a esto, cuando alguien miente, genera señales muy específicas. Aquí te las describimos, apréndelas y no te dejes sorprender por los mentirosos. Toma nota y verás lo útil que te resulta saber esto.
Cambia constantemente la cabeza de posición
El primer síntoma de que te están mintiendo es que la persona que lo hace cambiará la posición de su cabeza constantemente. Suele ocurrir cuando haces una pregunta que lo obliga a mentir. Este cambio, se debe a que formular una respuesta falsa nos obliga a hacer funcionar ambos lados de nuestro cerebro. Esto permite formular una respuesta que parece real en base a hecho conocidos.
Además, mientras la persona está creando su mentira evitará el contacto visual. Esta acción se hace sin querer y es muy difícil de controlar. Suele pasar porque el mentiroso desea evitar que veas su mentira y vergüenza.
Cambios en el patrón de respiración
Cuando sospechas que te están mintiendo analiza si la persona ha cambiado su patrón de respiración. Puede respirar más rápido o más lento de lo habitual. Podrás ver cambios como enrojecimiento de la piel del cuello y cara.
También será obvio que las fosas nasales de la persona se abren en mayor tiempo y dimensión. Puedes corroborar la mentira haciendo preguntas difíciles y viendo cómo se afecta la respiración de la persona. A esto se sumarán otros cambios físicos, como el movimiento excesivo de cabeza.
El cuerpo se cubre con los brazos
Una característica obvia de que te están mintiendo es el tratar de proteger al cuerpo. Este es un instinto muy primitivo y consiste en cruzar los brazos. Tendrás una impresión de que hay una barrera entre la otra persona y tú.
Algunas veces puedes sentir que en cualquier momento podías ser agredido. La razón de este comportamiento es que la mente siente que debe demostrar seguridad.













