Shenzhen, la ciudad del futuro
¿Quiere saber cómo serán las ciudades del futuro? Viaje a Shenzhen, en China, y podrá hacerse una idea. Al margen de los imponentes rascacielos y la ejemplar planificación urbanística, descubrirá una urbe que pese a sus descomunales dimensiones y su dinamismo económico respeta el medio ambiente y… ¡está en camino de resolver el problema del aparcamiento!
¿Demasiado bonito para ser verdad? No tanto; afirman que la necesidad es la madre del ingenio, y Shenzhen bien puede ser ejemplo de ello.
Hace cuatro décadas el gobierno chino inició la frenética apertura de su economía en una antigua villa de pescadores llamada Shenzhen, al sur del gigante asiático. Hoy en día es considerada la Silicon Valley de Asia.
Hace 40 años China se entregó a la economía de mercado empezando por el sur. Shenzhen era entonces una villa de 30 mil habitantes (otras cifras hablan de 100 mil) dedicados a la pesca y la agricultura. A inicios de los 80, el entonces presidente Deng Xiaoping instauró la llamada Zona Económica Especial a lo largo de tierras agrícolas en la frontera de Hong Kong. “Shenzhen fue especialmente separada como parte de este plan para convertirla en una ciudad del futuro. Tres aspectos la definen: comercio, innovación y tecnología”, explica Patricia Castro, sinóloga peruana afincada en China.
Cuatro décadas después en Shenzhen viven unos 12.5 millones de personas, la mitad de ellas cantonesas. La otra mitad está conformada por ciudadanos de otras regiones de China y también del extranjero atraídos por la bonanza de esta tierra de emprendedores. Una burguesía naciente se percibe en sus calles, centros comerciales y en su corazón financiero: todos los chinos sueñan con irse a Shenzhen.
La ciudad es la cuna de la marca de telecomunicaciones y teléfonos inteligentes Huawei. Fundada con 3.500 dólares por el ex militar Ren Zhengfei en 1988, actualmente conecta a un tercio de la población mundial, sus productos están disponibles en más de 170 países, emplea a 180 mil personas en todo el mundo y factura 92 billones de dólares.
Cerca de Shenzhen, en la zona de desarrollo de la industria de alta tecnología del lago Songshan, ciudad de Dongguan, provincia de Guangdong, se encuentran las instalaciones donde actualmente se fabrica la serie de teléfonos Huawei P20.
Tambien se producen los coches autonomos chinos e Hibridos.
Fuente: elcomercio.













