Un nuevo suero capilar realmente hace crecer el pelo en dos semanas, dice un estudio
Según un estudio científico, un nuevo suero hecho con extractos de plantas y proteínas hizo que creciera el cabello en sólo dos semanas de aplicación
Un equipo de la Hung Kuang University en Taiwán es el último grupo de científicos que podría terminar con el uso negativo de la expresión “vendedor de crecepelo” con un nuevo suero que hace crecer el pelo con resultados visibles en sólo 56 días. Según su estudio, realmente funciona. Fabricado con extractos vegetales y proteínas, sólo hay que aplicarlo directamente sobre la zona donde se empiece a ver el cartón.
Por supuesto, no funciona en todos los tipos de alopecia, pero sí en la más común que afecta a los seres humanos al acercarse a los 40. Además, los resultados encajan con lo que otros investigadores ya sabían sobre estos compuestos. “Esta planta [la centella asiática] se ha usado tradicionalmente con fines antienvejecimiento y restauradores, antiinflamatorios”, explica Christos Tziotzios del King’s College de Londres, que no ha participado en el estudio taiwanés.
Otros componentes del suero también han sido objeto de otras investigaciones, como el IGF-1 y el FGF-7. Se sabe que tienen un impacto en el ciclo capilar, afirma Tziotzios. Lo que hay que descubrir es por qué pasa esto: “Cuanto mejor entendamos los mecanismos moleculares que subyacen a la pérdida de cabello en general, la biología capilar, más probable será que nos acerquemos cada vez más a un tratamiento radical”.
Qué han descubierto
El grupo que utilizó la combinación completa de ingredientes experimentó un aumento del 23,9 por ciento en densidad capilar frente al 11,9 por ciento del placebo. El diámetro de cada hebra creció 27,9 micrómetros en el grupo experimental comparado con 13,9 micrómetros en el grupo placebo. La pérdida capilar descendió un 63,6 por ciento en el grupo de fórmula completa frente al 43,1 por ciento del placebo al final del periodo de prueba. No te va a hacer crecer la cabellera de Beyoncé, pero el efecto es más que positivo.
Como dice Tziotzios, ninguno de los ingredientes es nuevo o desconocido. La cafeína lleva años en champús anticaída y las proteínas recombinantes IGF-1 y FGF-7 ya se conocían por su capacidad para estimular el ciclo folicular. La centella asiática es habitual en cosmética asiática desde hace décadas. Lo que los investigadores taiwaneses han descubierto es que combinar estos cuatro componentes en vesículas extracelulares—estructuras microscópicas que encapsulan los ingredientes activos—produce resultados que cada componente por separado no consigue.

Una imagen del antes y después del estudio.
Los 60 adultos que participaron en el experimento recibieron una de cinco formulaciones diferentes durante ocho semanas. La fórmula más completa incluía cafeína al 0,1 por ciento, vitamina B5, las proteínas recombinantes IGF-1 y FGF-7, y vesículas extracelulares derivadas de la centella asiática. Las otras cuatro formulaciones iban desde un placebo sin ingredientes activos hasta variantes con solo algunos de estos componentes. El protocolo requería aplicar el producto sobre el cuero cabelludo limpio una vez al día durante 56 días consecutivos. Las diferencias entre la formulación completa y el resto empezaron a ser visibles en las mediciones del día 14.
Por qué funcionan estos ingredientes juntos cuando por separado producen resultados mediocres es algo que los propios científicos no terminan de explicar. Las vesículas extracelulares de centella asiática contienen lípidos bioactivos, proteínas y compuestos antiinflamatorios. La hipótesis es que estas estructuras protegen las proteínas recombinantes de degradarse antes de penetrar el folículo y además regulan las glándulas sebáceas. La producción de grasa bajó un 59 por ciento respecto al nivel inicial en quienes usaron la fórmula completa, comparado con el 47,4 por ciento del grupo placebo.

Hacen falta más estudios
Desafortunadamente, el suero no está ya en farmacias. Tanto los investigadores como Tziotzios advierten que hace falta realizar más pruebas. El estudio es pequeño: sólo 60 personas durante ocho semanas. Se necesitan ensayos más grandes y prolongados. Además, la edad promedio de 36 años y el predominio femenino (83,3 por ciento mujeres) limitan la aplicabilidad a hombres mayores con calvicie androgenética avanzada. El tamaño reducido de la muestra impide análisis por subgrupos o regresiones estadísticas según edad o condición del cuero cabelludo. Hacen falta estudios de seguridad a largo plazo, análisis de biomarcadores moleculares y biopsias antes de recomendar el uso prolongado.
Y, como afirman los autores en su estudio, los 56 días de duración podrían no capturar ciclos foliculares completos ni respuestas tardías al tratamiento. Además, el reclutamiento de voluntarios para las pruebas se limitó a personas con pérdida capilar leve o moderada, excluyendo casos severos de alopecia androgenética. Y la falta de seguimiento posterior impide saber si los resultados se mantienen después de suspender el tratamiento o si aparecen efectos secundarios a medio plazo. Pero el comienzo, por lo menos, es prometedor.
Fuente: novaceno.






