El coste de la mala gestión frente al COVID19.
Ya hemos visto como en España, en plena época turística, ante la desconfianza del consumidor por la gestión realizada desde las autoridades autonómicas y central (ambas tienen la misma culpa por igual) la economía de este sector se ha reducido a cenizas.
No erradicar el virus del ambiente, abriendo todo antes de que los casos fueran “cero”, no siendo rigurosos con la información, no haciendo caso a lo que los expertos recomiendan … pasa factura. El 75% de los turistas no son tan “ingenuos” de creer que no pasa nada, que aunque haya 100 casos por millón todos los días te puedes meter al mogollón y no contagiarte.
No puedes esperar que se dejen 2.000 € en una semana de vacaciones con la familia o los amigos en Ibiza (por ejemplo) con estas noticias:
Los gobiernos, no tomando las medidas recomendadas por la OMS y los mayores expertos del CSIC, así como los medios de comunicación confundiendo a la gente con información absurda han transmitido desconfianza al cosumidor, tanto al autóctono como al extranjero.
Todo este absurdo supone miles de millones para el sector turístico y otro tanto o más para el resto de la economía. Las elecciones vascas de Julio, forzadas en una situación anormal, fueron el patadón inicial de la pachanga más costosa de la historia. Ya sabíamos que el virus aun seguía entre nosotros, y pese a todo, pese a que sabían que costaría miles de millones al turísmo, a la hostelería y a la gastronomía, se hicieron.
En Julio era pronto para abrir toda la economía, habría que haber evitado aglomeraciones de todo tipo: ni discotecas, ni restaurantes, ni “udalekus” o colonias de verano. Movilidad sí, calles, playas y parques abiertos sí (con aforo limitado), cualquier actividad al aire libre sí, pero cualquier actividad en espacios cerrados debía estar adecuadamente documentada y justificada.
Así, en Julio habríamos perdido el 90% de la economía turística (30% de toda la temporada) pero en Agosto habríamos comenzado la época limpios, sin un solo caso al día en toda España. Con un esfuerzo extra de rastreo en agosto (bien pagado) y exigiendo PCR (o seropositivo) a todo turista extranjero, haciendo publicidad de que España se lo estaba tomando en serio, habríamos conseguido ser un destino seguro y la temporada de verano se habría extendido hasta Octubre, asumiendo un daño total de apenas un 15%.
En lugar de perder 36.000 millones de Euros, la pérdida no habría alcanzado los 8.000 millones. El coste de la mala gestión se traduce en 28.000 millones de Euros, y probablemente otro tanto a repartir entre el comercio local y otros sectores relacionados indirectamente con el turismo y el consumo.
No será mejor los meses próximos, no volverá la mayoría de la gente a ir de copas, ni de restaurantes, ni de puente o “finde”, ni al museo, ni a los centros comerciales, ni al teatro, ni al cine … si seguimos siendo un país de txalaparta y pandereta.
Hay que proponerse erradicar el virus, cuanto antes (y sin bajas) invirtiendo esfuerzos entre todos, todos tenemos algo que perder si no lo conseguimos. Una vida con el COVID19 a largo plazo, aun con vacunas, destruirá nuestro modelo económico.
No hace falta cerrar los parques, ni estar encerrados en casa, ni toques de queda absurdos, lo que hay que evitar es la transmisión entre grupos sociales, la transmisión que se da especialmente en lugares cerrados: oficinas, bares, restaurantes, discotecas, salas de espera, colegios … Tan solo ir dos días de “bares” , 5 al trabajo, 5 días en metro, 1 cena con un amigo, 2 días al gimnasio, en menos de una semana, te asegura contraer el virus si la tasa de contagios diaria es de 100 por millón al día o una IA por 100.000 a 14 días similiar.
Sí, efectivamente hay un buen porcentaje de “ignorantes” y temerarios dispuestos a contagiarse, (quizá un 30% o más) pero el daño económico a largo plazo de sobrevivir con una cuota de consumo tan reducida es mucho mayor que el de soportar medidas acordes a la gravedad del asunto durante unas semanas.
Hay que implementar acciones rápidas a nivel de área metropolitana, comarca, o área de salud. No hay que esperar a llenar un camión de cadáveres a la semana por cada millón de habitantes, tal y como propone el documento de actuaciones publicado el 22 de Octubre.
Para 47 millones de habitantes que somos en España esto supone más de 6 camiones a tope todos los días; la imagen que me trae esto a la mente me alerta de tiempos “oscuros” y peligrosos.
No nos podemos acostumbrar a cosas así, si no queremos ver cosas peores.
Fuente: es.quora.










