Graves problemas de temperatura afectan a los cazas furtivos F-35

En el marco de la presentación del Presupuesto para el Año Fiscal 2024, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) ha confirmado los problemas de temperatura que afectan a los motores de los cazas F-35.

La noticia fue brindada por uno de los oficiales al frente del programa, indicando que todas las plantas propulsoras de los cazabombarderos estadounidenses, como de aliados, deberán ser sometidas a trabajos de actualización.

La novedad fue informada por uno de los principales oficiales del servicio frente a una de los subcomisiones del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estado Unidos, mientras argumentaba la necesaria implementación de mejoras para el motor Pratt & Whitney F135 englobadas dentro del programa Engine Core Upgrade (ECU).

A su vez, los funcionarios que brindaron los informes a la subcomisión expresaron que es necesario mejorar los sistemas de gestión térmica y de energía del F-35; lo cual es imprescindible para obtener energía eléctrica adicional y capacidad de enfriamiento para poder implementar el actual programa de mejoras del caza. Sintetizados en primer lugar dentro del paquete denominado como Technology Refresh-3 (TR-3), el cual allanará el camino para la futura modernización al estándar Block IV.

Estos problemas surgieron ya que el motor F135 fue diseñado para cumplir una serie de funciones especificas, a la par que proveer energía para los diversos sistemas que equipan al F-35. Previendo márgenes potenciales de mejoras que se han visto insuficientes para seguir el ritmo de actualizaciones. Conforme se han incluido mejoras y nuevas capacidades, los actuales sistemas de refrigeración no pueden cumplir su función de regular la temperatura eficientemente. Haciendo que el motor funcione a temperaturas más elevadas para las que fue diseñado originalmente. Teniendo como resultado un acelerado desgaste, produciendo un mayor número de inspecciones, mantenimientos y revisiones. Generando consecuentemente un aumento sostenido de los costos asociados al programa para las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, como de los aliados operadores del caza.

De esta forma, sin una necesaria actualización del motor F135 fabricado por Pratt & Whitney, la modernización Block IV F-35 acortaría aún más la vida útil proyectada de las plantas propulsoras. Expresando que este problema debe ser solucionado antes de avanzar completamente con los mencionados paquetes de mejoras.

Todas estas cuestiones surgidas durante las últimas semanas se suman a las de los últimos meses donde se ha puesto el foco en el motor F135. Más precisamente, desde que un F-35B en pruebas de aceptación se estrellará en vuelo estacionario, debido a la presencia de “resonancias armónicas” provocando la implementación de un programa de mejoras a toda la flota de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. La cual viene siendo implementada en las versiones A/B/C del caza.

Además, para sumar gravedad a la situación, desde las autoridades de la USAF expresaron que la actual modernización del F135, dentro de la mencionada Engine Core Upgrade (ECU), estará operativa para ser aplicada en los cazas de previos lotes de producción, como de nuevos, recién para el año 2030 o 2032. Indicando que el desarrollo de esta clase de paquetes de mejoras toman un periodo aproximado de 5 a 6 años.

Mientras que también fue confirmado recientemente que tanto la USAF, la US Navy y el Cuerpo de Marines abandonaron los planes para la fabricación de un nuevo motor para el F-35, denominado como Adaptive Engine Transition Program (AETP). Dicho programa buscaba la fabricación de un nuevo motor más eficiente y potente para reemplazar a los actuales F135. Participando del este proyecto las empresas General Electric y Pratt & Whitney.

Con todas estas cuestiones indicadas, hacen deslumbrar un único escenario posible. Si los problemas que afectan a planta propulsora de los F-35 no son solucionados en primer lugar, no se podrá avanzar con los paquetes de mejoras y modernización en curso a toda la flota de F-35 de los Estados Unidos y aliados. Ya que tanto la configuración Technology Refresh-3 (TR-3) y la proyectada modernización Block IV deberá ser aplicada tanto a las viejas versiones del F-35, como ser la base de los nuevos cazas que surjan de las líneas de producción de Lockheed Martin.

Además, de la modernización de las aeronaves, esta el problema más acuciante, si no se mejoran los sistemas de enfriamiento del caza, el desgaste de los motores aumentará con toda la catarata de costos asociados a reducir los intervalos de mantenimiento y la vida útil de cada planta propulsora tanto de nuevos como de viejos F-35.

Fuente: zona-militar.

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