Rusia proyecta un nuevo portaaviones nuclear para desafiar a la clase Nimitz de Estados Unidos
El portaaviones ruso de nueva generación de propulsión nuclear “Shtorm”, que actualmente está siendo proyectado y desarrollado por el Centro Estatal de Investigación Krylovsky, se perfila como un formidable competidor de los portaaviones de la clase Nimitz de la Armada estadounidense, que han sido durante mucho tiempo una piedra angular del poder naval occidental.
El “Shtorm” será un buque de guerra multipropósito de propulsión nuclear capaz de transportar un gran grupo aéreo, con varias características avanzadas diseñadas para mejorar la capacidad de Rusia de proyectar su poder en regiones distantes, particularmente en el Ártico.
Aunque todavía se están desvelando las especificaciones técnicas específicas, se espera que el “Shtorm” rivalice con la clase Nimitz en términos de tamaño, capacidades y versatilidad.
En términos de tamaño y desplazamiento, se prevé que el “Shtorm” tenga un desplazamiento total de 95.000 toneladas, lo que lo sitúa en la misma categoría que los portaaviones de la clase Nimitz de la Armada estadounidense, que desplazan entre 90.000 y 100.000 toneladas.
La clase Nimitz, que ha sido la columna vertebral del poder aéreo naval estadounidense durante décadas, mide 330 metros de eslora, casi idéntica a la longitud proyectada del portaaviones “Shtorm”. Esta escala permitirá a ambos buques operar grandes alas aéreas, con la clase Nimitz capaz de transportar hasta 90 aviones, mientras que el “Shtorm” podrá desplegar hasta 100 aviones, lo que ofrece una ligera ventaja en capacidad de grupo aéreo.
Los sistemas de propulsión de ambos buques contarán con reactores nucleares, y el “Shtorm” utilizará un reactor nuclear RITM-200 o RITM-400, que probablemente le proporcionará ventajas similares en términos de resistencia y alcance.
La clase Nimitz también utiliza un sistema de energía nuclear, con cuatro reactores, lo que le ofrece una velocidad máxima de 30 nudos, similar a la velocidad proyectada del “Shtorm” de 30 nudos (56 km/h). Si bien ambos portaaviones comparten velocidades máximas comparables, el “Shtorm” puede tener la ventaja en maniobrabilidad debido al diseño de su casco, que incorpora una reducción del 20% en la resistencia al agua. Además, la clase Nimitz lleva un sistema de propulsión a combustible más convencional, mientras que el “Shtorm” dependerá de una combinación de turbinas nucleares y de gas, que pueden proporcionar una mayor eficiencia operativa.
Ambos portaaviones contarán con sistemas de lanzamiento y recuperación de aeronaves de última generación, aunque se espera que el “Shtorm” incorpore dos pistas para garantizar operaciones aéreas casi continuas.
En contraste, los portaaviones de la clase Shtorm cuentan con una cubierta de vuelo en ángulo con cuatro posiciones de lanzamiento (dos rampas de salto con esquíes y dos catapultas electromagnéticas). La clase Nimitz emplea equipos de detención tradicionales para los aterrizajes de aeronaves, mientras que el “Shtorm” probablemente incluirá instalaciones similares diseñadas para una variedad de aeronaves, incluidos los cazas MiG-29K, los aviones furtivos Su-57 y los helicópteros Ka-27.
Estos tipos de aeronaves están diseñadas para una variedad de misiones, desde defensa aérea hasta guerra antisubmarina y reconocimiento, similar a la diversa combinación de aeronaves empleada por la Armada de los EE. UU.
En cuanto a la defensa aérea, se espera que el “Shtorm” esté equipado con el avanzado sistema de misiles de defensa aérea S-500,capaz de atacar simultáneamente múltiples objetivos balísticos y supersónicos, lo que mejorará aún más su protección contra amenazas aéreas.
Ambos buques estarán equipados con sistemas de radar para vigilancia, y la clase Nimitz es particularmente notable por su radar de matriz en fase multifuncional que admite capacidades tanto de defensa como de navegación.

Comparación gráfica del tamaño del futuro portaaviones ruso Shtorm con el de los portaaviones estadounidenses de clase Nimitz, Queen Elizabeth, Liaoning chino y Charles de Gaulle francés.
Una de las características únicas del portaaviones Shtorm es su casco resistente al hielo, que le permite operar en condiciones árticas. Esta capacidad le dará a Rusia una ventaja significativa en la protección de sus intereses estratégicos en la cada vez más disputada región ártica.
Por el contrario, los portaaviones de la clase Nimitz no cuentan con un casco reforzado contra el hielo, lo que limita su flexibilidad operativa en entornos polares.
Se espera que la vida útil del “Shtorm” dure 50 años, comparable a la de la clase Nimitz, que también tiene una vida útil operativa prevista de aproximadamente 50 años. Ambos portaaviones están diseñados para servir durante décadas, con capacidades de autonomía que les permiten operar sin reabastecimiento de combustible durante largos períodos, y el “Shtorm” puede permanecer operativo hasta 120 días en el mar.
En términos de sistemas de armas, el “Shtorm” llevará misiles de crucero y bombas aéreas, junto con un sistema de artillería de misiles antiaéreos con cuatro módulos de combate, probablemente ofreciendo un aumento significativo en las capacidades ofensivas y defensivas en comparación con la clase Nimitz, que depende de sus aviones y sistemas de defensa aérea tradicionales.
El “Shtorm” será un símbolo del creciente interés de Rusia por mejorar sus capacidades navales en alta mar, en particular ante las crecientes tensiones geopolíticas.
Con sus tecnologías avanzadas, que incluyen propulsión nuclear, sistemas de defensa aérea y un ala aérea más versátil, el “Shtorm” pretende competir de tú a tú con la clase Nimitz, ofreciendo a Rusia una poderosa herramienta para proyectar su poderío militar a nivel global, en particular en el Ártico y otras regiones estratégicas.
Fuente: galaxiamilitar.









