Serbia recibe sistemas de atascados de Krasukha de Rusia
Serbia ha exhibido públicamente los sistemas de guerra electrónica ruso recién adquiridos, incluido el Krasukha-2, durante un reciente desfile militar en Belgrado.
La presentación marcó el primer reconocimiento público de que Serbia había recibido los sistemas de Rusia, a pesar de las continuas sanciones internacionales vinculadas a la guerra a gran escala de Ucrania por parte de Moscú.
Según la información divulgada durante el desfile, Serbia mostró varios vehículos pesados de guerra electrónica de la familia Krasukha.
El Krasukha-2, oficialmente designado como 1L269, es un complejo de atascamiento de radar móvil montado en una plataforma de ocho ruedas. Rusia entregó estos sistemas a sus propias fuerzas armadas en 2012, con la producción de seguimiento de KRET cumpliendo una orden de defensa estatal de 2014 a finales de ese año.
Los detalles técnicos del Krasukha-2 siguen clasificados, pero fuentes rusas aseguran que el sistema está diseñado para interferir con las estaciones de radar modernas, creando interferencias activas para degradar la conciencia de la situación enemiga. Las estimaciones sitúan su rango efectivo entre 400 y 800 kilómetros. El sistema es considerado uno de los más poderosos de su tipo, capaz de interrumpir el funcionamiento de radares y activos de vigilancia aerotransportados.
La serie Krasukha consta de dos variantes principales: la 1L269 Krasukha-2 y la 1RL257 Krasukha-4. Estos últimos están diseñados para misiones más amplias, incluidas las frecuencias de comunicaciones por satélite. Los informes indican que el Krasukha-4 puede interferir con el SATCOM en varias bandas de frecuencia, incluyendo banda X (7.9 x 8,4 GHz), banda de Ku (10.9-14 GHz) y Ka-banda (18o 40 GHz).
Durante el desfile de Belgrado, se mostraron los sistemas Krasukha-2 y Krasukha-4. Las autoridades serbias presentaron las plataformas como parte de una exhibición más amplia de equipo militar, lo que subraya su valor para la capacidad de guerra electrónica.
La adquisición destaca los continuos lazos de defensa de Serbia con Rusia, incluso mientras Moscú se enfrenta al aislamiento internacional y a las sanciones por su guerra en Ucrania. Funcionarios occidentales han advertido repetidamente contra las nuevas transferencias de armas desde Rusia, pero el desfile de Belgrado ilustró que las entregas de sistemas avanzados todavía están ocurriendo.
La familia Krasukha de los sistemas suele ser empleada por brigadas independientes de guerra electrónica en el ejército ruso. Su propósito es neutralizar los radares aerotransportados, incluidos los transportados por aviones, drones y satélites, generando poderosas señales de interferencia a través de un amplio espectro de frecuencias. Estos sistemas están diseñados para complicar o impedir que los adversarios realicen operaciones de reconocimiento, selección o mando y control en el espacio aéreo disputado.
Al añadir tales sistemas a su inventario, Serbia señala la intención de mejorar su propia capacidad para impugnar los dominios electrónicos. Aunque el alcance completo de la integración en las fuerzas armadas serbias sigue sin estar claro, la aparición pública de los sistemas Krasukha subraya un nivel cada vez más profundo de cooperación con Rusia en tecnologías de defensa sensibles.
Fuente: defence.








